jueves, 17 de junio de 2010

poema

Nunca dejes escapar tu tiempo pensando que los segundos, minutos y horas corren para los demás igual que para tí. El tiempo sólo es tiempo. Una medida inventada que agoniza la vejez contínua. Un cálculo que siempre avanza y que además de adaptarnos a una manera de vivir, en el mejor de los casos nos recuerda que cada segundo, minuto y hora transcurrida ha sido en vano si no la aprovechaste contando con los demás. Pues los momentos nunca vuelven y las personas siempre están cambiando.

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